La mujer espartana

Una de las polis griegas más emblemáticas de la antigua Grecia es Esparta, situada en la península del Peloponeso, tierra de legendarios guerreros. Un lugar extraño y alejado de la cultura griega más conocida, una región donde únicamente vivían hombres por y para la guerra, hombres que no cultivaban el amor por la filosofía y las letras.Una sociedad fuertemente militarizada donde no solo los hombres fueron educados y entrenados para ser grandes guerreros, sino también las mujeres. Porque a diferencia del resto de griegas, las espartanas jugaban un importante papel dentro de su patria. Todo ello lo conocemos gracias a los escritos del historiador griego Plutarco, una de las fuentes más importantes, a quien escandalizaba el comportamiento de las mujeres espartanas. Veamos por qué.

Desde pequeñas recibían una educación parecida a la de los varones, una formación que tenía lugar en las “thiasas” o “asociaciones femeninas”. Allí cada niña espartana tenía asignada una tutora que se encargaba de su educación. Aprendían a leer y escribir, pero sobre todo recibían instrucción militar. ¿En qué consistía? Veremos que se trata de un caso muy particular en el mundo griego, pues en Esparta se buscaba la excelencia de sus ciudadanos y de sus mujeres (solo eran considerados como ciudadanos los varones); es decir, los hombres tenían como objetivo la defensa de la ciudad, y para ello debían dedicarse en exclusiva al culto al cuerpo para ser guerreros fuertes y de provecho. ¿Qué utilidad podían tener las mujeres? Una joven ateniense, por ejemplo, era destinada a las labores domésticas y poco más, una idea realmente inútil para la mentalidad espartana, pues disponían de esclavos que se encargaban de esas labores. Comprendieron con el tiempo que las mujeres eran clave para la formación de espartanos cada vez más fuertes, pues solo ellas tenían el don de engendrar nuevos ciudadanos. De modo que decidieron darles también una educación militar para que las nuevas espartanas crecieran fuertes y sanas y alumbrasen varones fuertes y sanos. Por tanto, desde niñas ejercitaban su cuerpo con la práctica de atletismo, lucha, lanzamiento de disco, tiro con arco o la caza. Además, aprendían a dominar sus sentimientos para evitar las debilidades mentales o del corazón, en favor del bien de Esparta y su supervivencia. Incluso eran instruidas para poder administrar la comunidad en ausencia de los varones por motivos de guerra.
Superada la niñez vestían un atuendo ligero, el peplo dorio, una falda abierta por los costados que dejaba al descubierto buena parte de las piernas y que permitía gran movilidad para la gimnasia, algo indecoroso para el resto de griegos. La desnudez del cuerpo no era ofensiva en Esparta, sino más bien una costumbre, y tanto mujeres como varones practicaban deporte parcial o totalmente desnudos.

En la sociedad la mujer tenía un papel activo, gozaba de autonomía, incluso tenía pequeñas posesiones como un lote de tierra entregado por la familia a los 15 años de edad. En cambio carecía de voz y voto en la asamblea.
Hacia los 20 años empezaban a elegir varón para el matrimonio. Primero se fijaban en aquellos que parecían más fuertes y viriles y, hecha la elección, procedían a seducirlo. ¿Cómo lo hacían? Al modo espartano, lógicamente: se lucían ante el candidato lanzando el disco o la jabalina, incluso luchando cuerpo a cuerpo con otros varones. Si finalmente daba resultado y conseguían seducir a un hombre, se iniciaba la etapa hacia el matrimonio.

El ritual del matrimonio empezaba cuando la joven había alcanzado los 24 o 25 años, una edad bastante tardía con respecto al resto de griegas. La mujer era vestida como un muchacho y se le rapaba la cabeza, pues debía asemejarse a un hombre lo máximo posible, incluso se la perfumaba con olor varonil. Algo muy extraño, ¿verdad? El motivo era ser atractiva al hombre, acostumbrado desde muy joven a convivir solo con hombres.
Después esperaba a su prometido en una habitación a oscuras del hogar familiar. El varón entraba en la habitación y raptaba a su prometida, demostrando de ese modo su astucia. A partir de ese momento ambos mantenían encuentros sexuales secretos, breves y a oscuras. La unión no se formalizaba hasta que el esposo cumplía los 30 años y siempre que su mujer hubiese engendrado hijos; en caso contrario, se permitían relaciones sexuales con amantes para poder tener hijos y contribuir así al estado espartano con nuevos ciudadanos.
Una vez casadas, sus funciones eran el gobierno de la casa y sobre todo dar a luz hijos fuertes y sanos, a los que educaban en el hogar hasta los 7 años de edad. Ni siquiera daban el pecho a sus hijos, tarea que realizaban las esclavas de la casa. Y por supuesto, continuaban practicando deporte y participaban del culto a los dioses con danzas nocturnas.

Se trataba de una sociedad diversa, donde el culto a las divinidades femeninas tenía bastante importancia, siendo precisamente una diosa, Atenea, la patrona de la ciudad. Ese culto a lo femenino podría explicar por qué la posición de la mujer en Esparta tenía un papel destacado en la sociedad. Ellas mismas sabían de su importancia y aprovechaban la situación para tener un sitio de privilegio en la sociedad. Eran las encargadas de dar vida a nuevos espartanos, por eso los hombres supieron respetarlas, algo que el resto de mujeres de la antigua Grecia ni siquiera podía soñar en aquel tiempo.

Una vez le preguntaron a una espartana llamada Gorgo por qué las espartanas eran las únicas mujeres que dominaban a los hombres, a lo que ella respondió: “Porque somos las únicas que parimos verdaderos hombres” (Plutarco, Vida de Licurgo).

1514369_727713927342716_1962238814762894785_n 10443990_727713954009380_2866579169214057796_n 10986952_727714150676027_4348137766331750858_n

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s